CHICAGO. La ciudad de la magia nos ha llevado a una época y a un capítulo completamente mágico e impredecible plagado de elegantes flashbacks, una banda sonora acorde con la situación, escenas de lujuria sádica vampírica y el regreso de uno de los personajes más queridos (u odiados) de la serie. “¿Por qué a Stefan?” Nos hemos preguntado todos alguna vez desde que el vampiro intentó cambiarse por Jenna en “2×21 The Sun Also Rises” y Klaus se negó debido a que tenía otros planes para él. Han transcurrido más de dos meses desde los hechos y Stefan se ha limitado a seguirle desde que huyeron de Mystic Falls con el fallido propósito de construir un gran ejército de híbridos. Cada vez que ha buscado respuestas, siempre se encontraba con un enigmático “más adelante” que parecía eterno y evasivo… hasta ahora. Es el momento de descubrir la verdad en la ciudad del viento. Los años 20 sientan muy bien a TVD, ¿lo comprobamos?
“Nadie ha pensado en ti desde que te fuiste”. Si Damon supiese cuánto hemos echado todos de menos a Katherine se preocuparía en no decir este tipo de frases a la ligera. La vampiresa más zorra y manipuladora de la galaxia ha vuelto a las andadas, pero esta vez parece estar interesada en que Damon encuentre a su hermano. De lo contrario no le hubiese confesado que se halla en Chicago. Pero no olvidemos que es Kat, y siempre tiene un plan que veremos más adelante con total seguridad. Damon, ni corto ni perezoso acude a la habitación de Elena para despertarla a horas intempestivas de una forma un tanto “peculiar”. Se tumba al lado de ella mientras duerme y la despierta con un divertido “Venga, Dormilona, has dejado la almohada llena de babas porque seguro que estabas soñando conmigo”. Muy grande.
DOS VIEJOS AMIGOS SE REENCUENTRAN EN UN BAR. Stefan y Klaus llegan a Chicago para encontrar a una bruja (Gloria) que les ayudará con el hechizo fallido de la transformación de híbridos. Stefan quiere respuestas. ¿Por qué está allí? ¿Qué es lo que necesita Klaus de él? El híbrido quiere que el vampiro recuerde los viejos tiempos en los que era un sádico destripador que disfrutaba asediando a sus víctimas. Esto nos remonta a los años 20 en los que Stefan, vestido con un elegante smoking, se comportaba de una forma completamente diferente a la que estamos acostumbrados. A lo largo de la serie hemos sido testigos de su pasado, pero no se acerca ni de lejos a la mirada de satisfacción de esa época. En “The Dinner Party” su sadismo era fruto del descontrol por ser un vampiro novato. No parecía estar orgulloso de sus actos. En cambio, en Chicago, la sonrisa pícara que vislumbramos en su rostro nos hace pensar que se siente cómodo con ello, lo que le dota de un atractivo muy especial. Eso mismo debió pensar Rebekah, una misteriosa mujer que se le acerca y, después de unos cuantos desaires, Stefan cae rendido a sus encantos.
Mientras Stefan se evade en sus recuerdos, Klaus se encuentra con Gloria, una poderosa bruja para quien no pasan los años y que está dispuesta a ayudarle a averiguar el porqué del hechizo fallido sobre los híbridos. Necesita contactar con la bruja original, algo completamente imposible porque está muerta. Pero para Gloria nada es imposible. Debe traer a Rebekah de vuelta, pues tiene lo que necesita para contactar con la bruja original. Rebekah, la mujer misteriosa que conoció a Stefan en los años 20 es nada más y nada menos que la hermana de Klaus, una Original como Elijah. Stefan no puede dar crédito a lo que está viendo en esos momentos: Ha encontrado una foto de aquella época donde sale él con Klaus. ¿Acaso se conocían en el pasado? ¿Cómo es que lo ha olvidado? ¿Quién es Rebekah?. Demasiadas preguntas para el desorientado vampiro, pero poco a poco se irán desvelando a medida que transcurre el capítulo.
Klaus le confiesa que eran amigos en aquella época. Al principio le odiaba porque se entendía demasiado bien con su hermana, quien lleva puesto el actual colgante de Elena, y parece ser que es la única familia que le queda al haber sido repudiado por su condición de híbrido. Ella era su único apoyo, pero en la actualidad la tiene encerrada en un ataúd con una daga. ¿Qué ocurrió entonces?
Klaus y Stefan no eran tan diferentes en aquellos tiempos. Ambos se sentían solos, huérfanos y rechazados por sus respectivas familias. Damon había desaparecido de su lado y lo único que tenía era su apoyo y el de Rebekah. Disfrutaba torturando, tal y como se demuestra en una escena en la que le hizo beber a un inocente la sangre de su esposa. Klaus adoraba los talentos ocultos de Stefan, y aprendió mucho de él. Stefan no puede dar crédito a lo que oye, pero Klaus se lo puede demostrar, ya que en aquellos tiempos le confesó un secreto que le va a abrir los ojos de una vez por todas. Abandonan el recinto no sin antes haber quitado la daga del cuerpo de Rebekah.
EL CAMINO A LA VERDAD. Después de haberse negado a leer el diario, Elena y Damon, de camino a Chicago, logran encontrar el apartamento donde Stefan hacía su doble vida en el pasado. Elena se niega a creer que Stefan haya llegado a ser tan sádico, y Damon le muestra un armario de doble fondo donde aparece una lista con todas sus víctimas. Mientras la joven intenta asimilar la nueva información, el vampiro sale del apartamento, ordenándole que se quede quieta ideando un plan hasta que regrese.
En el bar, Damon consigue reconocer a Gloria, para quien no han transcurrido los años a pesar de ser mortal. La bruja le relata que ha visto a su hermano con Klaus, pero se niega a confesar el encargo que le están haciendo.
Por otro lado Elena se dispone a leer el diario de Stefan mientras espera a Damon. Poco a poco se va dando cuenta de la cantidad de años que utilizó Lexi para que olvidara su naturaleza depredadora. ¿Acaso volverá a necesitar tanto tiempo para desintoxicarse de nuevo? El tiempo no es importante para un vampiro, pero sí para ella. De repente oye a Stefan y Klaus llegar al apartamento, por lo que se encierra dentro del armario de doble fondo, al lado de la lista de las víctimas.
Stefan escucha atentamente cuando Klaus le recuerda que siempre les preguntaba los nombres a sus víctimas debido a que los apuntaba en una lista para revivir las masacres una y otra vez. Este era su secreto, y para demostrárselo, Klaus abre la puerta del armario donde se encuentra Elena escondida. Stefan ve la lista… y a Elena dentro del armario. Momento de tensión cuando Stefan le pide a Klaus que se acerque para que vea lo que ha encontrado, pero por suerte se refería a un vino de la despensa. Elena respira de nuevo a la vez que abandonan el lugar.
Damon regresa al apartamento y Elena le recrimina el haberla dejado sola e indefensa. El vampiro ha tenido una hora para darse cuenta de lo mala que era su idea, procesarlo y seguir adelante. Así que no estaría de más que Elena hiciese lo mismo. Le ordena que se cambie de ropa porque sabe dónde encontrarse con Stefan ya que está “sudada y desagradable”. Su plan es distraer a Klaus mientras ella se encarga de Stefan. Damon le hace prometer que podrá hacerlo, pues tendrá cinco minutos antes de que el híbrido le saque el corazón. Elena asiente, inconsciente del peligro al que se está sometiendo Damon con tal de que su novio regrese a casa.
EL FIN DEL ROMANCE. Stefan empieza a comprender los motivos de Klaus al quererle de vuelta con él. Le gustaba la manera que tenía de torturar a la gente y además quería ser su más fiel servidor. Realmente eran muy buenos amigos. Una de las conversaciones que vuelven a tener en los años 20 es acerca de lo que piensa su familia sobre su condición medio vampiro/medio lobo. Stefan le consuela convenciéndole de que su familia está celosa de lo poderoso que es, y lo anima para que sea un “rey”. Klaus le confiesa que le gusta a su hermana, pero debe tener cuidado, porque se enamora rápidamente. “Está loca, y cuando te deje (porque siempre lo hace) no dejes que tu corazón haga algo estúpido”. “Eres un buen amigo, Nik”, le responde éste. “Me alegro de conocerte”. Stefan no recuerda nada, pero Klaus brinda por la amistad reencontrada. Stefan evoca la noche del sacrificio (2×21 “The Sun Also Rises”). Si eran tan buenos amigos, ¿por qué lo recuerda como el estúpido híbrido que sacrificó a su novia en un altar de fuego?. Es curioso que precisamente sea Elena, su novia, la doppelgänger que necesitaba Klaus para el sacrificio, a igual que Katherine, la que convirtió a Stefan en vampiro.
De regreso a los años 20, Stefan está bailando con Rebekah hasta que el bar es asaltado por un ejército de personas que utilizan balas de madera para atraparles. La vampiresa huye con Klaus sin darse cuenta de que ha perdido el colgante. Klaus, al pensar que las cosas buenas siempre terminan, decide obligar a Stefan a olvidar todo lo relacionado con él y con Rebekah mientras le agradece por haberle hecho sentir lo que era tener un hermano. Stefan, al escuchar el relato, se da cuenta de que Klaus estaba huyendo de alguien a quien teme (milagro. Pensaba que era invencible). Al preguntarle se da cuenta de la presencia de Damon, quien le hace una señal para que salga al exterior.
De nuevo los hermanos frente a frente. Damon le obliga a que se decida de qué bando estar, y Stefan se enfada porque es incapaz de hacer que Elena se quede en casa quietecita. Le confiesa que Klaus no puede saber que sigue viva y le explica que los planes de Klaus han fallado porque la doppelgänger no murió en el sacrificio. Damon le sugiere que hable con ella, quien parece ser que ha estado presente en la mayor parte de la conversación. Elena se queda a solas con Stefan y le suplica que regrese a casa, mientras intenta clavarle una inyección de verbena. En el 1×19 “Miss Mystic Falls” lo logró. Pero el vampiro ya no es lo que era, así que enseguida descubre sus intenciones y se enfurece. Mientras tanto Damon se juega la vida intentando colársela a Klaus para que se intercambie con Stefan. Suerte que Gloria no quiere que hayan víctimas en su bar, así que Damon sale ileso por los pelos.
Volviendo a Stefan, le intenta explicar a Elena la situación: “Nunca será lo mismo. He matado a gente inocente y he tardado 30 años en calmarme. Para mí no es nada, pero para ti es la mitad de tu vida”. Lo pudo haber dicho más alto pero no más claro. Esa parte de su vida ha terminado. No quiere volverla a ver ni quiere estar con ella. ¿Habrá asimilado Elena lo que acaba de escuchar o va a seguir luchando porque niega a creerse sus palabras?
MEMORIA RECUPERADA. Ya de vuelta, Klaus es atacado por Rebekah. Y no es para menos. Klaus le clavó la daga y permaneció con ella durante 90 años porque la vampiresa, en el momento de huir, decidió elegir a Stefan. Es curioso que todas sus ex tengan algo tan en común como la frase: “siempre será Stefan”.
Klaus, en son de paz, le tiene preparada a su hermana una grata sorpresa: el regreso de su amado. Se acerca a Stefan y le hace recordar todo de nuevo mientras se quedan mirándose el uno al otro, estupefactos. “¡Te recuerdo! ¡Éramos amigos!” logra articular. Para él ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero no para Rebekah, que ha estado durmiendo durante casi un siglo. Cuando Klaus le pregunta acerca de lo que necesita Gloria para contactar con la bruja original, ésta se sorprende al darse cuenta de que su colgante ha desaparecido. Stefan es consciente de que lo tiene Elena, aunque desconocemos si la traicionará al haber recuperado los recuerdos.
De regreso a Can Salvatore, Damon y Katherine vuelven a conversar. Mientras tanto, el último flashback nos deja ver que Katherine estuvo presente el día de la desaparición de Klaus con su hermana. Observa cómo Stefan se apodera del colgante y un policía le pregunta por los vampiros. Pero Stefan no recuerda nada. Desconocemos el motivo por el que Kat quiso acercarse tanto al híbrido aquel día, ya que se la tiene jurada desde hace más de 4 siglos. ¿Quizás seguía a Stefan tal y como dijo en el 2×07 “Masquerade”?. Volviendo al presente, y a pesar de sus adivinanzas con Damon, podemos ver que la vampiresa vuelve a mentir cuando dice que no puede estar más lejos de Klaus. Se encuentra en Chicago, y desconocemos si utilizará la información que dispone acerca de Elena y el colgante para hacer un trato con Klaus.
PROBLEMAS FAMILIARES. La principal trama del capítulo ha provocado que solo podamos centrarnos unos instantes en la historia de Caroline con su padre. El ¿cazavampiros? intenta “arreglar” a su hija torturándola y enseñándole una bolsa de sangre para que asocie el líquido al dolor. La pobre Caroline no sabe qué hacer para que Bill comprenda que no puede ser arreglada. Es así, y se puede controlar sin necesidad de matar a nadie. Por suerte aparecen Liz y Tyler, quienes ayudan a sacar a Caroline de la sala de torturas. Una vez en casa la vampiresa se derrumba ante Tyler. Llora desconsoladamente pensando que su padre la odia.
El episodio ha sido perfecto. Nadie se esperaba este giro argumental sobre el pasado de Stefan y de Klaus.
- Después de la recuperación de sus recuerdos, ¿traicionará a Elena y la entregará a Klaus? ¿Todavía sigue sintiendo cosas por Rebekah?
- ¿Qué planea Katherine? ¿Intercambiarse por Elena para ganar su libertad? ¿O resulta que dejará que el amor se interponga en su camino e intentará ayudar a Stefan? ¿Sabía ella que Stefan y Klaus eran amigos?
- ¿Y Elena? ¿Se rendirá ante las palabras de Stefan?







Sin ella es como que falta algo en el capitulo. Pero bueno que a mi me gusta que aparezca así sorprendiéndonos y de vez en cuando, es lo que más me gusta de ella, que nunca sabes por donde va a salir
Desde luego. Kat es mi ídolo!!
Katherine siempre…. siempre… sabe más de lo que parece xDD Y seguro que tiene algo entre manos.